lunes 13 de abril de 2009

ES PRIMAVERA - tiempo de crecer y madurar

Buenos días querida iglesia Vida Nueva –

Doy gracias a Dios por cada uno de vosotros. Que bueno es tener una familia de fe. Sois queridos. ¡Cristo ha resucitado! Es primavera, tiempo de crecer y madurar. Permitidme compartir una palabra de ánimo y otro de desafío. Una promesa de nuestro buen Dios para ti, mi, nuestra iglesia:


Salmo 85:8-13

Escucharé lo que dirá Dios el SEÑOR, porque hablará paz a su pueblo, a sus santos; pero que no vuelvan ellos a la insensatez. Ciertamente cercana está su salvación para los que le temen, para que more la gloria en nuestra tierra. La misericordia y la verdad se han encontrado, la justicia y la paz se han besado. La verdad brota de la tierra, y la justicia mira desde los cielos. Ciertamente el SEÑOR dará lo que es bueno, y nuestra tierra dará su fruto. La justicia irá delante de El, y sus pasos pondrá por camino.


Ahora un desafío a crecer:


Efesios 4:14,15

La palabra nos insta a que “ya no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error, sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo…

Somos llamados a la PRIMAVERA EN CRISTO. Somos llamados a crecer y madurar. Es tiempo de resurrección. Ocurre cambio, transformación, “metanoia”, que aún en medio de nuestro dolor y desafíos es una magnífica oportunidad de cambio. ¡Aprovechemos esta oportunidad! Para ello debemos reconocer no solo “nuestra verdad” o logros sino nuestro pecado, errores, dolor y ponerlos en manos del SANADOR.


Me gusta la siguiente definición de madurez emocional. Os lo dejo para reflexionar. Antes de leerlo haz la palabra de Nehemías tu oración: “Pero ahora, oh Dios, fortalece mis manos.” – Nehemías 6:9


MADUREZ EMOCIONAL - Puedo respetar y amar a otros sin tener que cambiarlos, llegar a ser crítico o juzgarles. No espero que nadie sea perfecto en satisfacer mis necesidades afectivas y relacionales, sea con mi cónyuge, padres, amigos, jefe, o pastor. Amo y aprecio a la gente por quienes son como individuos en su totalidad, lo bueno, malo, y no por lo que pueden darme o como se comportan conmigo. Soy responsable por mis propios pensamientos, sentimientos, metas y hechos. Cuando estoy estresado no caigo en ser la víctima y no entro en el juego de culpar a otros. Puedo expresar mis propias creencias y valores con los que están en desacuerdo conmigo sin ponerme a la defensiva ni al ataque. Puedo asesorar bien mis limitaciones, puntos fuertes, debilidades y hablar con otros sobre ellos libremente. Estoy en contacto con mis emociones y sentimientos y puedo moverme en el ámbito emocional, encontrándome con los sentimientos, necesidades y preocupaciones de otros. Estoy convencido que soy amado completamente por Cristo y que no tengo nada que probar para ser amado.

Traducción de Roberto Reed del libro “The Emotional Healthy Church”. Peter Scazzaro. 2003.


¡VIVE LA PRIMAVERA DE CRISTO!


Pastor Roberto

roberto@somosvidanueva.com